León de oro en Venecia en 1951 y Oscar honorario en 1952, Rashomon es una película clave en la historia del cine. Abrió las puertas al cine japonés en Occidente, supuso el reconocimiento mundial de Kurosawa y del actor Toshiro Mifune, y brindó al espectador internacional una historia exótica a partir de un complejo guión cuya influencia puede apreciarse en películas como Atraco perfecto o Reservoir Dogs.