Kurosawa ya había visitado los suburbios en Bajos fondos (1957), adaptación de la famosa novela de Máximo Gorki, y no era la primera vez.
En 1970, cinco años después de Barbarroja y de su ruptura con Toshiro Mifune, nos sorprende con su primera aventura en color.
Un Kurosawa psicodélico que apunta a Sueños (1990) y que despliega todo su talento pictórico en este retrato chillón de la miseria de las urbes modernas


lola
26 ene 2009 | 09:49 PM
Qué película más rayante, pero yo creo que la mayoria de la gente estaba durmiendo.
jos
26 ene 2009 | 09:52 PM
Yo he dormido un buen rato, la historia del ladrón esta bien. el viejo ese es el unico personaje que sabe conservar la dignidad, pero no se en k trabaja
clase de documentacion
28 ene 2009 | 02:14 PM
a mi la pelicula me parecio larga pero intensa, me llamaba la atencion la combinacion de colores de las dos parejas, ya que una todo lo tenia rojo y la otra todo amarillo...
la trama no estaba mal del todo pero hay que entender que cada director tiene su estilo y por eso hay que respetarlo e intentar no dormirse
sakalamoto
23 may 2009 | 02:16 PM
Hay gente que tiene tres neuronas: La neurona "¡Que rayante!!, la neurona "¡Como mola!! y la neurona "¡Que pasada!".
sakalamoto
23 may 2009 | 02:19 PM
Por cierto, si te refieres a rallar, como el pan rallado y tal, es asi "¡Que rallante!"