La reluciente azotea de Yul Brynner, el malo malísimo Eli Wallach, el sex-simbol emergente Steve McQueen,... y balas, muchas balas, y enmedio de la lucha, flor de sangre, un poco de amor
Pocos saben que esta película, que ha pasado a la historia del cine sobre todo por su banda sonora y por abrir el camino del espagueti-western, es un "remake" de Los siete samuráis de Kurosawa
Este lunes, 24 de noviembre, tenemos la ocasión de comparar. Ojo: Los siete magníficos dura 70 minutos menos

